a Policía de Misiones clausuró este martes un geriátrico que funcionaba de manera clandestina en el barrio San Isidro de Posadas. El procedimiento permitió asistir y reubicar a cinco adultos mayores. La intervención se desarrolló en el marco de una causa que continúa en etapa investigativa. Las autoridades detectaron graves irregularidades en las condiciones de funcionamiento del lugar.
El operativo se originó a partir de una denuncia realizada el lunes en la Comisaría 15ª. Una vecina del barrio alertó sobre una situación irregular mientras circulaba en su vehículo. Según relató, observó salir de una vivienda a un hombre de avanzada edad que pedía ayuda de manera desesperada. El adulto mayor solicitaba que se diera aviso inmediato a la Policía.
El denunciante advirtió además que en el interior del inmueble había otros adultos mayores. También alertó que en el lugar les sustraían dinero a las personas alojadas. A partir de esa presentación, personal policial inició las diligencias correspondientes. Luego, dio intervención a las autoridades municipales competentes en materia de gerontología.
Sin ventilación, medicación ni personal capacitado
En diálogo con Canal Doce, el coordinador de Gerontología del Ministerio de Salud Pública, Sebastián Báez, brindó detalles del procedimiento. “Recibimos una llamada de la Comisaría 15° para asistir al cierre del geriátrico clandestino de dicho barrio”, explicó. Luego describió la intervención en el lugar. “Nos acercamos al domicilio en el cual funcionaba, ingresamos con la policía a ver las condiciones de los adultos mayores”, agregó.
Durante la inspección inicial, el equipo encontró una situación desordenada y sin controles claros. Báez señaló la presencia de personas ajenas a los familiares de los pacientes. “Encontramos personas ajenas a los familiares de los pacientes, adolescentes jóvenes que estaban saliendo de la casa”.
Ante ese panorama, las autoridades aguardaron la presencia de un responsable del establecimiento. Sin embargo, la persona señalada como dueño o director no se presentó. “Esperamos que venga el dueño, que no se presentó pero sí la encargada de personal que estaba atendiendo”, precisó Báez.

Durante la recorrida, los equipos constataron la presencia de cinco adultos mayores. Algunos se encontraban en el exterior del inmueble al momento del operativo. “Encontramos cinco adultos mayores, los cuales estaban afuera, uno estaba con un familiar, con la hija que estaba visitando”, detalló el coordinador.
Las condiciones edilicias y sanitarias resultaron incompatibles con cualquier habilitación oficial. “No tenía las condiciones que nosotros desde la Dirección de Gerontología exigimos para ser habilitados como geriátricos”, remarcó. Báez enumeró una serie de falencias detectadas durante la inspección. “No estaban en condiciones las habitaciones, no tenía ventilaciones”, indicó.
Además, señaló la ausencia total de equipamiento básico: “No contaba con equipos de atención para adultos mayores, termómetros ni nada de eso”. La situación también evidenció un manejo irregular de la medicación. “Las medicaciones tampoco, libro de guardia”, expresó el funcionario.
Otro aspecto crítico fue la falta de personal capacitado. Según Báez, quienes estaban a cargo del cuidado no contaban con formación específica. “Además, el personal que estaba a cargo del paciente no tenía ni capacitación”, sostuvo.
La identidad del personal también generó dudas durante el procedimiento. “En el momento que llegamos, nos encontramos con una chica que estaba hace dos días cubriendo guardias”, explicó. Esa persona, según relató, no tenía formación ni vínculo formal con la institución. “No tenía ninguna capacitación, nos dijo que fue a cubrir nada más”, afirmó.

La llegada de la encargada permitió dimensionar la situación general. “Cuando llegó la encargada, logramos ver todo el desastre de ese lugar”, señaló Báez. Si bien el funcionario aclaró que los adultos mayores “se encontraban bien”, no recibían controles médicos adecuados. Esa situación agravó el cuadro detectado.
El cierre del geriátrico no se concretó el mismo lunes debido a la necesidad de reubicar a los residentes. Las autoridades priorizaron garantizar su seguridad. “No podíamos cerrar el geriátrico ese día lunes porque no podíamos relocalizar a los adultos mayores”, explicó el coordinador.
Finalmente, el martes por la mañana se completó el operativo. “El día siguiente, martes 20 durante la mañana, nos acercamos en conjunto con la municipalidad de Posadas para cerrar ese comercio”, indicó. El procedimiento se realizó alrededor de las 10 en una vivienda ubicada en la manzana 12 del barrio San Isidro. Participaron efectivos de la Unidad Regional X.
También intervinieron distintas áreas de la Municipalidad de Posadas. La causa continúa bajo investigación para determinar responsabilidades penales y administrativas.

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