Mientras avanza el reloj hacia la hora límite establecida por Trump, las fuerzas de EE.UU. realizaron nuevos ataques contra objetivos militares en la isla de Jark. En distintas ciudades iraníes se formaron cadenas humanas en infraestructuras civiles.
Poco después de que sonaran las sirenas esta noche en Bahréin, una calma inquietante invadió gran parte de la capital, Manama.
Se ha advertido a algunos residentes de edificios de gran altura de la posibilidad de cortes de electricidad, mientras que la embajada de Estados Unidos ha ordenado a todos los ciudadanos estadounidenses que busquen refugio en el lugar donde se encuentren.
Bahréin alberga el cuartel general de la Quinta Flota de Estados Unidos. Al igual que sus vecinos, ha sido objeto de bombardeos nocturnos con drones y misiles balísticos iraníes, de los que una pequeña parte de estos logra burlar las defensas aéreas.
Irán ha amenazado con atacar a los estados del golfo Arábigo con una fuerza devastadora si Donald Trump cumple su amenaza de “bombardearlos hasta devolverlos a la Edad de Piedra”.
Se prevé que sus represalias tengan como objetivo las centrales de generación eléctrica, las plantas desalinizadoras y otras infraestructuras civiles a lo largo y ancho del Golfo.
En una abarrotada sesión informativa del Ministerio de Asuntos Exteriores para los medios de comunicación internacionales hoy, un periodista llegó a afirmar que la situación resultaba “apocalíptica”.


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