Lamentablemente, una postal que se repite no solo en la conocida isla, sino también en muchos otros puntos del río Paraná.
A la falta de distanciamiento, la aglomeración de gente y las incontables embarcaciones se sumaron las pilas de basura que la gente dejó en el lugar antes de irse
Esto no pasó desapercibido para Sergio Antúnez Rossi, veterinario y promotor del cuidado del medio ambiente, quien con un grupo de amigos acampó cerca del lugar y al amanecer se encontró con la triste postal.
“Nos pusimos a caminar y vimos el panorama sin gente. Es lo que sucede cuando hay fiesta con gente que no tiene conocimiento del río y cree que va al boliche. Consume bebidas y deja latas, botellas de vodka, champagne, bebidas bastante caras. Es gente que tiene poder adquisitivo para comprar una lancha pero que les falta educación ambiental y empatía con la naturaleza”,
Por otro lado, se refirió a la falta de conocimiento en embarcaciones de mucha gente que asiste al lugar. “En estos últimos años en los que se puso de moda el banco de arena y creció el parque náutico, mucha gente sale sin elementos de seguridad, andan de noche y exceden la cantidad de personas por embarcación. Si esto sigue así tendremos un accidente. Esperemos que no”, reflexionó.
Frente a la pregunta sobre lo que le genera esta situación, respondió: “Me genera mucha tristeza, mucha bronca, impotencia. Uno que tuvo la suerte de ir al río, lo vive de otra manera ve a gente que va por una cuestión de moda y no entiende el entorno donde está parada y toda esa basura que deja termina contaminando por cientos de años, es muy triste”.
FUENTE PRIMERA EDICIÓN



