EN VIVO Streaming Radio

Nacionales

Dos hermanas que fueron separadas desde bebés, se reencontraron mientras ambas buscaban sus orígenes, padres victimas de la dictadura militar

23/09/22

Compartí en tus Redes

Carina Rosavik tiene 45 años, cuatro hijos y es activista en la ONG Nosotros, en Córdoba, que se encarga de rastrear identidades. Su misión comenzó en 1999, cuando murieron sus padres y se enteró que era hija adoptiva: “Nunca me sentí que era hija de mis padres, es algo fuerte y que te sale de las entrañas, y eso, para mí, es algo que la sangre propia manda”.

👉Carolina Sangiorgi tiene 44 años, dos hijos y desde siempre sabe que quienes la criaron no eran sus padres biológicos: la inscribieron en el Registro Civil cumpliendo los pasos legales de adopción.
🧬Ambas estaban originalmente inscriptas como NN por identidad desconocida. Cada una por su lado, se sometieron a análisis de ADN a través de Abuelas de Plaza de Mayo, creyendo ser posibles hijas de personas desaparecidas, pero los resultados dieron negativo.
❤️El encuentro entre las hermanas sucedió gracias al cruzamiento de datos entre bancos genéticos de Abuelas de Plaza de Mayo y la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi).
😱La confirmación del lazo sanguíneo entre ellas les llegó a través de una operadora de Conadi. La primera en saberlo, a solas y sin nadie con quien compartirlo, fue Carolina.
👉A Carina, que tiene contacto fluido con los miembros de Conadi-Córdoba por la actividad de la ONG Nosotros, el anticipo la tomó de compras en un supermercado. De inmediato le pasaron fotos y hasta un audio de Carolina.
👏El primer encuentro fue por videollamada. Entre lágrimas y felicidad, acordaron encontrarse en Córdoba. Allí se abrazaron, entre balanceos y palabras al oído, felices ante sus hijos, testigos de semejante reencuentro que implica a partir de ahora una familia ampliada.
Fuente, La Nación.
Compartí en tus Redes

Últimas noticias