Cargando noticia...

TITULARES Murió el Indio Solari, líder de los Redonditos de Ricota, a los 77 años Con el operativo Integral de Podas se incorporó una chipeadora Stelatto respaldó el Bono de Reactivación Económica: “Una herramienta para financiar el crecimiento de Misiones” Semana de Asambleas Generales de Comisión Vecinal en distintos barrios Llega a Oberá un fin de semana de cambio de figuritas del Mundial: cuándo y cómo será “Flow de Plaza”: vuelve la competencia de freestyle a la Plaza Malvinas OBERÁ: Villa Bárbaro eligió a sus autoridades vecinales “No me arrepiento”: Sturzenegger defendió la desregulación yerbatera y reconoció que el precio de la hoja verde cayó a la mitad Rovira impulsa una agenda de innovación con proyectos sobre bono verde, trazabilidad yerbatera y obras de infraestructura Quinteto Tangazo cerrará los festejos de los 100 años del nacimiento del Maestro Ricardo Vuori OBERÁ: Vecinos disfrutan de la transformación del barrio Osoro a través del Presupuesto Participativo Los Nórdicos, Polacos y Suizos presentaron a su realeza en sus casas AEMO y Atlético Campo Viera por el título del Apertura! Rusia drones contra Ucrania y presiona a Europa por el levantamiento de sanciones energéticas Encuentro de pequeños lectores con grandes historias Investigan a un efectivo policial por el presunto uso de una tarjeta bancaria perteneciente a un detenido Misiones habilita a las escuelas a seguir los partidos de Argentina durante el horario de clases CELO: Avanzan los trabajos en la Línea Campo Ramón Nueva obra de ampliación de red de agua potable en Villa Barreyro Todas las opciones para ver los 104 partidos del Mundial 2026 por TV y streaming

Menú

Búsqueda

Inicio

Tiene 80 años y vende rapadura para ayudar a otras personas

En la zona de la estación de servicios de Santa Ana se la ve todos los días a Celia Poetta, una bisabuela de 80 años que se acerca a ofrecer rapadura a los automovilistas que estacionan en cercanías o acuden a cargar combustible. Si bien en el lugar no está permitido el acceso a vendedores […]

📅 30 de mayo de 2019 | 🕒 Lectura: 3 min
Tiene 80 años y vende rapadura para ayudar a otras personas
En la zona de la estación de servicios de Santa Ana se la ve todos los días a Celia Poetta, una bisabuela de 80 años que se acerca a ofrecer rapadura a los automovilistas que estacionan en cercanías o acuden a cargar combustible.
Si bien en el lugar no está permitido el acceso a vendedores ambulantes, los lugareños coincidieron en diálogo con El Territorio en que “cómo no vamos a permitir a doña Celia que se gane la vida, ella no causa molestias, al contrario, creemos que debemos ser solidarios y entender situaciones como estas”.
Es que Celia, a pesar de su edad, trabaja sin cansancio para ayudar a un hogar de ancianos y también a Lautaro, su bisnieto de ocho años. “Vendo rapadura de varios gustos, hago esto para ayudar al hogar de ancianos y a mi bisnieto de 8 años que vive conmigo, le compro lo que él necesita para dibujar, porque dibuja muy bien y vende esos dibujos”.
Asimismo, añadió que gracias a ese trabajo el niño pudo comprarse sus propios botines para jugar al fútbol. “Yo quiero que Lautaro estudie porque sin estudios el día de mañana no sé si va a haber fuentes de trabajo, yo vivo preocupada por el futuro de él y de muchos jóvenes porque las cosas no están bien”, expresó.
Sin embargo el sacrificio no es novedad para esta valiente abuela, ya que dedicó su vida al trabajo. “Vendía remedios de yuyos, fui quinielera, vendía estampitas, rosarios y ahora vendo rapaduras”, dijo, y agregó que también algunos días llega a la ciudad capital y vende en la zona bancaria.
“La verdad que la única manera de enseñar a valorar y querer al trabajo y a los seres queridos es a través del ejemplo, yo siempre trabajé y hoy a mi edad sigo haciéndolo porque creo que mientras se pueda no hay excusas para no hacerlo”, afirmó la mujer.
También agradeció la buena predisposición de su proveedor, ya que muchas veces le regala el producto para que le quede algo más de ganancias.

La edad del alma

Cuando este medio le preguntó su edad, Celia respondió que tiene dos edades. “Soy mal anotada, el 5 de junio cumplo 73 y 81 porque nací en 1938 pero me anotaron en 1946, antes era así”, explicó.
Sin embargo su espíritu aún es el de una muchacha llena de sueños y expectativas. “Estoy a punto de cumplir los 81 años y me siento muy bien de salud aún, gracias a Dios”, indicó.
Celia es muy conocida en la zona y de ella sólo se oyen halagos y buenos comentarios. Eduardo, habitual cliente de la estación de servicios, llegó a cargar combustible y afirmó: “La conozco de años a Celia, ella es muy trabajadora, un ejemplo de persona, es muy conocida en el pueblo y la verdad que muchos deberíamos aprender de ella”.
Ramona López, otra joven usuaria, confesó que le gustaría tener una bisabuela “y mucho más aún si fuese como Celia, me emociona verla tan vital así vendiendo, ojalá muchos sigan su ejemplo”.
EL TERRITORIO