La tristeza sacude nuevamente a la familia López del barrio Anselmo de Candelaria. En la mañana del viernes, Beatriz Rosa Sosa fue hallada muerta por su nieta de 18 años, quien al encontrar a su abuela desvanecida, llamó al Comando Radioeléctrico. Los policías, al llegar al lugar junto a la médica de guardia del hospital, Andrea Viveros, constatan que la mujer estaba sin signos vitales y al desconocerse la causa del fallecimiento, se preserva el lugar para las pericias correspondientes y el cuerpo será sometido a una autopsia para establecer las causas del deceso.
Beatriz hizo múltiples denuncias, incluso relató en una de esas denuncias, que a su hija la llevó un joven, que, como sabía que ella padecía epilepsia, la bajó frente a la comisaría local y se fue.
Junto a su otra hija, Beatriz empapeló la localidad de Candelaria y localidades vecinas con la foto y datos de su hija y un día se encontró con que manos anónimas habían arrancado todos los afiches, según denunció Beatriz a El Territorio en junio de 2014, pero volvió a intentar, sin obtener resultados.
Hoy al dolor por la desaparición de su hija quien actualmente tendría 38 años, se le suma la repentina muerte de su compañera de vida.
FUENTE EL TERRITORIO

