Hoy se cumple un nuevo aniversario de la desaparición forzada de Mario Fabián Golemba, ocurrida en 2008 en la localidad de Dos de Mayo, provincia de Misiones. Tras años de falta de una investigación profunda, la causa fue finalmente retomada con impulso por la Justicia Federal. El camino sin embargo ha sido arduo: con más de trece años de demora, se perdieron pruebas claves, se debilitaron registros fundamentales y muchos testigos perdieron la confianza o manifestaron temor a declarar.
Pese a ese contexto adverso, la investigación federal se encuentra hoy en una etapa avanzada, con miembros de la entonces fuerza de seguridad provincial ya identificados como presuntos responsables.
La familia comunicó este jueves que «desde la querella, encabezada por el Dr. Rafael Pereyra Pigerl en representación de la familia, se ha acompañado activamente el proceso judicial, a pesar de las limitaciones operativas. Gracias al trabajo conjunto de la Fiscalía Federal Penal, la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin) y el Juzgado Federal Penal de Posadas, a cargo de la Dra. Verónica Skanata, se logró reconstruir con precisión lo ocurrido aquella noche».
En la actualidad, se aguarda la imputación formal de los responsables por parte de la Fiscalía Federal, a cargo de la Dra. Silvana Gutiérrez, quien manifestó su compromiso con la familia para avanzar hacia una definición en el corto plazo.
Mientras tanto, una madre y una familia entera siguen clamando justicia. Su reclamo ha sido incansable, sostenido por el amor, la memoria y el derecho a la verdad. Durante todos estos años han esperado respuestas que aún no llegaron, y hoy mantienen viva la exigencia de que los responsables rindan cuentas.
“El paso del tiempo no puede ser excusa para la impunidad. Menos aún cuando se trata del delito de desaparición forzada, que no prescribe y representa uno de los crímenes más graves del ordenamiento penal internacional. Es, además, el único considerado de lesa humanidad que puede cometerse en democracia”, dijo Eliezer Golemba, hermano de Mario.
“Estamos ante una posible resolución histórica. La verdad y la memoria de Mario exigen justicia”, concluyó.
Mario tenía 27 años y vivía en Picada Indumar, Dos de Mayo, provincia de Misiones. Desapareció el 27 de marzo de 2008. El caso permanece impune.
El jueves 27 de marzo de 2008 salió de su casa ubicada en la picada Indumar y nunca más regresó. Ese día tenía turno con el médico en Oberá y el último mensaje a su familia era que tras realizar esas diligencias, volvería en el colectivo de media distancia por la tarde. Su mamá y hermano todavía lo esperan.