Microsoft lanzó la actualización de junio para Windows 11, incorporando una nueva función denominada «Perfil de Baja Latencia», diseñada para optimizar el rendimiento del sistema, especialmente en computadoras con recursos de hardware limitados.
La herramienta busca reducir los tiempos de respuesta del sistema operativo y mejorar la fluidez en tareas cotidianas, como la navegación web, el uso de aplicaciones de oficina y la multitarea. Según reportes especializados, esta mejora permite una gestión más eficiente de los recursos del equipo, beneficiando principalmente a usuarios que cuentan con procesadores o memorias más modestos.
La actualización forma parte de una serie de ajustes que la compañía viene implementando para ofrecer una experiencia más ágil y estable en Windows 11. Además del Perfil de Baja Latencia, el paquete incluye correcciones de errores, mejoras de seguridad y optimizaciones generales del sistema.
Con esta incorporación, Microsoft busca ampliar la vida útil de equipos que no cuentan con especificaciones de última generación, permitiendo que más usuarios puedan disfrutar de un funcionamiento más rápido y eficiente sin necesidad de actualizar su hardware.
La actualización ya comenzó a distribuirse de manera gradual a través de Windows Update y estará disponible para todos los usuarios compatibles durante las próximas semanas.
