Un ingeniero argentino fue asesinado de 13 puñaladas en su casa de Madrid, España. El principal sospechoso del crimen es un hombre de 65 años que se suicidó un día después del hecho. Los investigadores creen que sospechaba que su esposa lo engañaba con la víctima.
Facundo Rico, un ingeniero argentino de 37 años, tenía la nacionalidad española y se había radicado en el país europeo hace más de una década. Vivía en un departamento ubicado en la calle de Cirauqui, en el acomodado barrio Las Tablas, al norte de Madrid.
El martes 14 de julio, efectivos de la Policía Nacional recibieron un llamado por un olor químico muy fuerte que provenía de la casa de Rico, por lo que acudieron al lugar. Así fue que lo hallaron tendido en el suelo de la cocina, con 13 puñaladas en el abdomen, la espalda y el omóplato.
Según informaron medios españoles, el presunto asesino sería un español de 65 años, también ingeniero, que fue captado por las cámaras de seguridad del edificio cuando entraba a la casa de Rico alrededor de las 10:00 de ese día. Poco después, fue visto salir de allí por el encargado del inmueble.
El hombre quedó señalado como el principal sospechoso del crimen. De acuerdo con el medio El país, fuentes cercanas al caso aseguraron que su esposa quería separarse y él creía que ella tenía una relación con Rico.
El medio español indicó que el sospechoso y la víctima habían discutido y que luego el sujeto salió del departamento, se subió a su vehículo y se fue hacia una vivienda de su propiedad en La Adrada, Ávila, donde se encontraba su esposa.
El 15 de julio, un día después de que se conociera el crimen de Rico, el sospechoso se quitó la vida. Se arrojó a la garganta del Charco de la Olla, en las inmediaciones de La Adrada.
