EN VIVO Streaming Radio
banner

Corrientes

El humo de los incendios genera nueve veces mas gases tóxicos, y tiene efectos devastadores en la fauna

07/03/22

Compartí en tus Redes

La Licenciada en Ciencias Biológicas Rosario Montiel brindó un panorama de la situación que vive la provincia en la catástrofe ambiental luego de los incendios en Corrientes. Dijo que la vegetación y los bosques se van a recuperar, pero que hoy los animales son la prioridad.

Por las altas temperaturas se reavivó el fuego en algunos puntos de la provincia. El daño que causaron las llamas es incalculable. La especialista en restauración ecológica, Rosario Montiel, analizó el momento que vivió Corrientes en los dos primeros meses del año. Incendios en Corrientes

La profesional dividió los efectos de los incendios. En principio, informó que los pastizales son ambientes que están acostumbrados al fuego. Dijo que se queman de manera regular, pero no con la magnitud de lo que se vivió en estas últimas semanas en Corrientes.

«Los pastizales tienen un sistema de regeneración, y con la llegadas de las lluvias reviven», sentenció la profesional, egresada de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).

Señaló que en el Iberá no se afectó tanto la vegetación, pero sí la fauna de la zona; por ejemplo, hay aves que están en peligro de extinción como ser tordos y cardenales amarillos, además de la fauna mamífera.

Remarcó también que otros pueden ser desplazados por especies exóticas que han sido introducidas por el hombre, como el chancho doméstico o jabalí, o el ciervo; esto sumado al hecho de que se sigue cazando de manera ilegal.

«Este es un punto clave, ya que recién se comienza a rescatar a los animales afectados por el fuego que arrasó con el 11% del territorio provincial», agregó.

La concentración de gases tóxicos es nueve veces mayor que lo normal.

Todavía no se emitió ningún decreto que prohiba la caza en Corrientes. «Al menos, deben esperar a que la fauna se recupere para que los cazadores vuelvan a la actividad», dijo la joven.

Señaló que es una tarea titánica la que está realizando el personal del Centro Aguará. Por un lado, están los profesionales que asisten a la fauna lesionada por el fuego; y por otro, hay cazadores inescrupulosos que aprovechan el momento de indefensión de muchos animales.

«La vegetación y los bosques se van a recuperar, pero los animales son la prioridad. No pueden esperar, y es allí a donde deben ir los recursos y donaciones que llegan de distintos puntos del país», dijo la licenciada.

En este sentido, indicó que hay depredadores naturales que estaban en peligro de extinción y otros que fueron introducidos –pumas y yaguaretés entre otros-, hace unos años en campos de la provincia.

La caza debe utilizarse como última instancia. Los carpinchos y las vizcachas son las de mayor reproducción. «Los monos se van acercando a la ciudad porque se destruyeron los bosques en los últimos años. Tenemos que aprender a vivir con los habitantes originales», aseveró.

«Con la Ley de Bosques vigente se siguen haciendo desmontes y los animales comenzarán a desplazarse a las zonas urbanas con mayor asiduidad», remarcó.

Respecto a las paredes de humo que se observaron en los últimos días, dijo: «El 9 de enero, en la zona de Mercedes comenzamos a vivir algo que no se vivió nunca. Pero jamás observé algo como lo ocurrido en Itá Ibaté. «Allí se mezclaron las cenizas, el viento, el humo y la radiación, que viajan cientos de kilómetros en el aire».

«La concentración de gases tóxicos es nueve veces mayor que lo normal y se verán las consecuencias de lo que dejó el incendio del más del 11 por ciento del territorio provincial», sentenció Montiel.

En lo forestal, expresó que habría que rever el tamaño de las plantaciones, ver la forma de realizar una producción más resiliente a los fuegos. Aconsejó a la plantación de especies nativas de crecimiento rápido como el ceibo, ibirá pitá y timbó, entre otros. Señaló que además son alimentos para la fauna y mejoran la fertilidad del suelo.

Hay que evaluar cada uno de los tres ecosistemas que existen en nuestra provincia. «De acuerdo a los datos que manejamos, son alrededor de 20 mil hectáreas de bosques en la provincia, muchas de las cuales se perdieron. Se calcula que la restauración cuesta 2 mil dólares por hectárea. Creo que está buen el impulso de la sociedad para recuperar lo perdido», concluyó.

FUENTE MISIONES ONLINE

Compartí en tus Redes

Últimas noticias