El atleta obereño René Klettke volvió a subir al podio internacional y consiguió la medalla de bronce para la Argentina en el Mundial de Judo para atletas con Síndrome de Down, disputado en Lindesberg, Suecia. Un nuevo capítulo en la carrera de un deportista que convirtió esfuerzo, disciplina e inclusión en una verdadera bandera de Oberá.
Oberá vuelve a tener motivos para celebrar en el mundo del deporte. René Klettke logró quedarse con la medalla de bronce en el Campeonato Mundial de Judo para atletas con Síndrome de Down, desarrollado en la ciudad de Lindesberg, Suecia, y volvió a colocar a la bandera argentina en un podio internacional.
El certamen mundial se desarrolló entre el 5 y el 9 de agosto de 2026 y fue organizado bajo el marco de Judown, la Sports Union for athletes with Down Syndrome (SU-DS), la Federación Sueca de Judo y el comité organizador local, con participación internacional.
Para René, este nuevo podio tiene un significado especial. No se trata solamente de otra medalla: representa la continuidad de un camino deportivo que comenzó hace varios años en Oberá y que ya lo llevó a competir al máximo nivel internacional.
De Oberá al mundo
Klettke ya había demostrado su enorme potencial en 2023, cuando se consagró campeón americano en la categoría hasta 60 kilogramos durante el Campeonato Internacional de las Américas Americano Tri21, disputado en Buenos Aires.
Aquel título le permitió clasificar al Mundial de Turquía 2024, donde René volvió a hacer historia al conquistar otra medalla de bronce, convirtiéndose en uno de los representantes más destacados de la Argentina en aquella competencia.
En aquella delegación argentina de los Trisome Games 2024, René fue el único judoca argentino que consiguió una medalla. La delegación nacional obtuvo 21 preseas en seis disciplinas y Klettke aportó el bronce en judo.
Ahora, dos años después, el obereño vuelve a subirse al podio mundial y confirma que aquel resultado en Turquía no fue casualidad.
Una carrera que trasciende las medallas
La historia deportiva de René también tiene un capítulo que excede ampliamente la competencia.
En 2024 recibió el grado de I Dan y se convirtió en profesor de judo, reconocimiento otorgado por la Confederación Argentina de Judo. Además, comenzó a desempeñarse como instructor dentro de la Escuela Municipal de Judo Inclusivo de Oberá.
Su formación y su trabajo dentro del deporte adaptado lo transformaron también en un referente para otros jóvenes que encontraron en el judo una herramienta de integración, disciplina y crecimiento.
La Escuela Municipal de Judo Inclusivo de Oberá, conducida por el sensei Raúl Paredes, tuvo un papel fundamental en este proceso. El proyecto se consolidó a partir de la clasificación de René al Mundial de Turquía y permitió que Misiones contara con una Escuela Deportiva Argentina de judo para personas con Síndrome de Down.
Actualmente, René no solamente compite: también enseña y transmite a otros deportistas los valores que aprendió sobre el tatami.
Una nueva página para el deporte misionero
Antes de viajar a Suecia, René había sido nuevamente convocado a la Selección Argentina de Judo para atletas con Síndrome de Down y se preparó durante meses para afrontar su segunda experiencia mundialista. Medios misioneros destacaron su entrenamiento y el acompañamiento permanente de su entrenador Raúl Paredes.
La preparación tuvo además un fuerte respaldo de su familia y de la comunidad. Durante los meses previos al Mundial se realizaron campañas solidarias para poder afrontar los costos del viaje y la estadía del deportista y su equipo.
Ese esfuerzo colectivo ahora encuentra recompensa en una nueva medalla mundial.
Un campeón que representa mucho más que a Oberá
René Klettke volvió a demostrar que el deporte no conoce límites y que detrás de cada medalla existe una historia de sacrificio, entrenamiento, acompañamiento y perseverancia.
Su recorrido también representa el crecimiento del judo inclusivo en Oberá, una disciplina que fue ganando espacio y que hoy cuenta con deportistas capaces de competir y destacarse a nivel internacional.
En abril pasado, René y su hermano Héctor fueron recibidos junto a su entrenador Raúl Paredes por el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, quien destacó el compromiso y la disciplina de ambos deportistas y el valor del judo como herramienta de inclusión y desarrollo personal.
Hoy, desde Lindesberg, René vuelve a llevar el nombre de Oberá y Misiones al mundo.
La medalla de bronce ya está en sus manos. Pero detrás de ella hay algo todavía más importante: años de trabajo, una familia que acompañó cada paso, un equipo que nunca bajó los brazos y una comunidad que hizo propio el sueño de un deportista que se convirtió en símbolo.
Felicitaciones René Klettke, a su familia, a su entrenador Raúl Paredes y a todo el equipo que hizo posible este nuevo logro.
Una vez más, Oberá está en el podio mundial.
René, un campeón dentro del tatami y, sobre todo, un verdadero campeón de la vida.
¡Vamos Oberá! 🇦🇷🥋🥉
