Los gobernadores también buscaron avanzar sobre las condiciones del transporte de gas. El temario oficial incluyó específicamente la discusión sobre las nuevas rutas y tarifas dentro del sistema, un punto que puede tener impacto tanto sobre los usuarios como sobre la actividad productiva de las provincias.
Hugo Passalacqua invitó a todos sus pares del Norte Grande: Juan Pablo Valdés (Corrientes), Leandro Zdero (Chaco), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Carlos Sadir (Jujuy), Raúl Jalil (Catamarca), Elías Suárez (Santiago del Estero) y Ricardo Quintela (La Rioja). Sin embargo, no todos asistieron.
La discusión energética se complementó con otros reclamos vinculados a las deudas que las distribuidoras provinciales mantienen con Cammesa y a los recursos destinados a infraestructura.
Rutas, fondos y obras pendientes
Otro de los planteos que los mandatarios norteños llevaron a la mesa fue la infraestructura vial. Las provincias reclaman recuperar recursos provenientes del Impuesto a los Combustibles Líquidos y cuestionan la falta de ejecución de fondos destinados al mantenimiento de las rutas nacionales.
También existe una discusión abierta sobre la posibilidad de que las provincias reciban determinados tramos de rutas nacionales y asuman su mantenimiento. Algunos gobernadores mostraron predisposición a analizarlo, pero la mayoría sostiene que el mantenimiento de esa red corresponde al Estado nacional y que no debería trasladarse esa responsabilidad sin los recursos necesarios.

Misiones, como anfitriona, sumó además sus propios reclamos. Entre ellos la extensión de la Hidrovía Paraná-Paraguay hasta las costas de la provincia, una iniciativa que también interesa a Corrientes y que apunta a reducir costos logísticos para sectores productivos de la región.
Una cumbre atravesada por la política
Más allá de la agenda federal, la reunión tuvo un componente político inevitable. El encuentro se produjo en un momento en el que los gobernadores buscan redefinir su vínculo con la Casa Rosada y, al mismo tiempo, empiezan a posicionarse frente al calendario electoral de 2027.

En ese escenario, la participación de Santilli fue una oportunidad para que el Gobierno intente ordenar las conversaciones con los mandatarios. La estrategia oficial necesita apoyos provinciales para avanzar con distintas reformas y, en particular, para construir consensos en el Congreso.
Pero el bloque del Norte Grande está lejos de ser homogéneo. Conviven gobernadores que mantienen una relación cercana con Milei con otros que adoptaron una postura más confrontativa. Esa diferencia quedó expuesta en las últimas discusiones parlamentarias, donde algunos mandatarios acompañaron al Gobierno en determinados proyectos, pero también marcaron límites cuando consideraron que sus intereses provinciales estaban afectados.
La ausencia de Ricardo Quintela fue una señal en ese sentido. Su decisión refleja el malestar del sector más opositor del peronismo con la estrategia de diálogo que mantienen otros gobernadores con la Casa Rosada.

Osvaldo Jaldo, en cambio, mantiene una posición más abierta a la negociación y fue de la partida. El tucumano fue uno de los mandatarios que más cultivó el vínculo con el Gobierno nacional, aunque también marcó diferencias en algunos debates legislativos.
El formoseño Gildo Insfrán tampoco asistió. Se trata de uno de los gobernadores más opositores al presidente Javier Milei.
La misma heterogeneidad se observa entre los mandatarios radicales y provinciales. Mientras algunos tienen acuerdos electorales o una relación estrecha con La Libertad Avanza, otros mantienen una posición más crítica y buscan utilizar el espacio del Norte Grande para negociar en conjunto.
Fuente, TN –
