El INYM remarcó que el cultivo no es transgénico y aclaró que la nueva normativa en Misiones reincorpora el herbicida al marco de regulación de SENASA, sin alterar los límites exigidos por el Código Alimentario.
Ante la reciente modificación legislativa en la provincia de Misiones que levantó la prohibición específica sobre el uso del glifosato, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) emitió un comunicado con precisiones técnicas para aportar claridad y tranquilidad a la cadena productiva y a los consumidores.
La entidad subrayó que el cambio normativo no habilita una aplicación desmedida del herbicida, sino que vuelve a encuadrar su utilización dentro del marco regulatorio general aplicable a todos los fitosanitarios en la Argentina.
Con esta actualización, la fiscalización y la comercialización del insumo continúan regidas bajo las exigencias ambientales y sanitarias del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Agroalimentaria (SENASA).
Este organismo nacional es la autoridad encargada de certificar la comercialización de fitosanitarios, fijar los Límites Máximos de Residuos (LMR) y velar por la extensión de uso en cada cultivo.
Antes de concretar cualquier tratamiento en el yerbal, resulta indispensable verificar la inscripción vigente ante el SENASA, la autorización específica para el cultivo y el cumplimiento estricto del marbete.
Asimismo, el INYM enfatizó una diferenciación técnica determinante: la yerba mate argentina no es un cultivo genéticamente modificado (OGM) diseñado para tolerar aplicaciones directas sobre su follaje, como ocurre en especies como la soja o el maíz.
Por esta razón, el producto jamás se aplica de manera masiva o directa sobre la planta.
En los casos puntuales en que se recurre a la herramienta química para el control de malezas, la aplicación se realiza de forma estrictamente dirigida o “manchoneada”, evitando cualquier contacto con hojas, brotes y tallos verdes.

Manejo agronómico, buenas prácticas y controles oficializados
El uso del glifosato o de cualquier otro fitosanitario representa únicamente una de las alternativas disponibles dentro del esquema agronómico, el cual privilegia el manejo integrado.
En los yerbales argentinos conviven diversas técnicas sustentables, como el desmalezado manual para enredaderas, el manejo mecánico mediante azadas o motoguadañas, el mantenimiento de la altura de la vegetación y la implementación de cubiertas verdes espontáneas o implantadas. La conservación del suelo cubierto es promovida activamente por el organismo a través de material técnico especializado, reduciendo la necesidad de eliminar totalmente la cobertura vegetal entre hileras.
En los casos donde se decida la aplicación de un producto fitosanitario autorizado, el INYM recordó que deben respetarse de forma integral las especificaciones de la Hoja de Seguridad (MSDS) y el marbete correspondiente.
Estas instrucciones incluyen las dosis aprobadas, el tipo de equipo, el uso de Elementos de Protección Personal (EPP), las condiciones ambientales de aplicación y, muy especialmente, los períodos de carencia antes de la cosecha. Todo procedimiento debe contar con la recomendación, auditoría y supervisión de un profesional idóneo que garantice la efectividad técnica y la seguridad operativa.

Por otro lado, el organismo remarcó la importancia de no confundir la autorización de uso de un insumo con la presencia de residuos en la materia prima o el producto elaborado.
