Más allá del costo económico que representa para la CELO la reposición del material dañado, lo más preocupante es el hecho de que la manipulación de este tipo de cableado puede resultar muy peligroso para la integridad física, tanto de las propias personas que comenten el hecho delictivo como de los vecinos residentes en la zona, ya que este tipo de maniobras ilícitas pueden ocasionar descargas y/o variaciones en la tensión, generar inconvenientes de funcionamiento en el transformador y en las conexiones que dependan del mismo.

